Tesis
Equivócate y que sea pronto
Dirijo Magno, una inmobiliaria de Guadalajara que trabaja con inteligencia artificial. Lo más común que sucede es que, al tener la oportunidad de apalancarte de la máquina, puedes hacer muchos proyectos secundarios que uno podría pensar serían la solución a N cantidad de problemas. La realidad es que la inteligencia artificial me permitiría hacer muchas cosas al mismo tiempo; el problema es el enfoque.
No se trata de eso. Se trata de tener un enfoque de una construcción hacia un solo lado hasta lograr el 100 %.
El método del 100 %: en mi caso, no es viable tener dos proyectos al mismo tiempo, por la dispersión de enfoque.
No puedo tener una reunión pensando en otra, una cita con un cliente pensando en el siguiente, ni siquiera dos ligues. Es muy totalitaria la idea de estar un 100 % enfocado en lo que toca realizar o construir.
Hay momentos para otra cosa: en un traslado puedo divagar, pensar y analizar. Pero si en este momento tengo que redactar un escrito, mi enfoque está al 100 % en ese escrito.
Si me distraigo, pierdo el hilo. Todo el enfoque y toda la energía que traía acumulada se pierden, y se pierde la idea. No es solo una impresión: cambiar de una tarea a otra tiene un costo medido. En cuatro experimentos, alternar entre tareas costó tiempo, y ese costo creció con la complejidad de las reglas1.
Y motivos para dispersarme hay muchos. Como Magno opera con inteligencia artificial, he podido aprender y desarrollar de primera mano con modelos nuevos y con habilidades nuevas o próximas a salir. También he aprendido de las personas que desarrollan la tecnología. En mi rubro también es fácil convivir con líderes de mercado o emprendedores que buscan desarrollar y magnificarse con la nueva tecnología.
Sería fácil para mí desarrollar una empresa de automatización, y no la hago. No porque no pueda, sino porque no lo elijo. Esto no se trata de desarrollar otra empresa solo porque sí: hay que magnificarnos con enfoque y consciencia a lo que hacemos.
Quizá eso me limite a no tener dos o tres empresas. Pero soy todo en un mismo lugar, porque el objetivo es desarrollar un método de trabajo para multiplicarnos en más. Ahora la limitante es operar mucho con poco, luego solucionaremos el problema.
Elegir una sola cosa tiene una razón: el tiempo.
El efecto compuesto, lo que se logra cuando cada avance se suma al anterior, es lo que nos lleva a un resultado palpable. El problema es el tiempo. El único problema real es que tenemos muy poco tiempo para ejecutar, para realizar y, probablemente, hasta para vivir.
Pasamos más tiempo muertos que vivos: nuestra existencia representa menos de un pestañeo frente a toda la existencia de la humanidad.
Por eso, en estos días de los santos muertos, debemos tener presente que hay que ejecutar más de lo que pasamos planeando un resultado hipotético. Al final nos vamos a morir, sin necesidad de afrontarlo de manera dramática.
Me gusta visualizar, pensar a futuro, ver posibilidades. Eso me prepara. Pero visualizar no cuenta como hacer. Cuando me comprometo con algo para una fecha, en ese momento entro en enfoque de hacerlo.
Lo mismo vale para lo que aprendo. No puedes recibir información nueva que no sea ejecutable a la brevedad.
Leo libros de manera constante desde septiembre de 2022, sobre todo de empresa y desarrollo personal. En febrero de 2025 tomé una capacitación de Scaling Up2, y desde entonces la hemos implementado en la empresa. Desde Scaling Up no tomo capacitaciones de manejo de empresa: aprendo leyendo e implementando.
No acabo un libro sin implementarlo a la operación. Por eso «Tu propio MBA»3 es un libro que a la fecha no termino de leer: me detengo en cada idea, porque cuando veo algo nuevo, se tiene que implementar YA.
Implementar así de rápido implica equivocarse.
La ejecución es parte indispensable de la empresa. Tenemos un lema: «Equivócate, y que sea pronto». Preferimos ejecutar 10 veces y que a la 11.ª salga el resultado esperado.
El error real fue esperar para contratar personal. Cuando empecé, no estábamos en buen momento ni listos. Nunca íbamos a estar listos: igual habría sido al inicio, en ese momento o ahora. Lo importante era empezar YA, equivocarnos y que sea rápido.
Eso le pedimos a quien llega al equipo: que se equivoque, y que se equivoque rápido. Alguien nuevo, que quizá quiere quedar bien, es lo que menos espera que le pidan.
No lo vemos como fracaso. Lo vemos como aprendizaje. En el transcurso de tantos errores hay mucho aprendizaje, y la empresa está construida sobre todo ese aprendizaje. Una empresa hecha así no se aferra a lo que tiene: por eso en Magno un cambio es muy fácil. Cuanto más rápido podamos hacer un cambio drástico de lo que tenemos, mejor.
Ese cambio rápido tiene un método.
Para mí lo más importante es ejecutar para poder aprender. Lo valioso es hacer las cosas a una velocidad alta. No se trata del resultado rápido: muchas veces el resultado rápido es un mal resultado. Pero del mal resultado podemos extraer la información del error, para corregirlo y volver a intentarlo.
Es un círculo completo. Ejecutamos rápido, tenemos un resultado, lo analizamos y volvemos a ejecutar, siempre sobre una sola cosa.

Si nos equivocamos, nos equivocamos. Es entendible. Pero equivocarse también tiene sentido común: repetir el mismo error o endeudarte sin poder pagar no cuenta como aprender. Esa velocidad nos deja entender pronto qué limitaciones tenemos, y entenderlas nos permite lograr más.
El miércoles 28 de octubre estuve en un hackatón. Llegué sin una idea, porque no había tenido esa experiencia antes. Se fue una hora, tal vez hora y media, en dialogar qué proyecto hacer. Ahí empujé a no perder más tiempo. Ya se había dialogado, ya se había visto, ya se había entendido. No mañana, no hoy: ya.
Lo importante es ejecutar ya, entendiendo que hay límites. Pero hay que romperlos, porque los únicos límites son mentales.
Este ciclo lo aplico en mi trabajo, en mis negociaciones, con mi equipo y con mi familia: prácticamente en mi vida, con las personas que quiero. Sé que muchas veces puede resultar abrupto para los demás. Pero prefiero intentarlo y equivocarme que quedarme con las ganas.
Así que la pregunta es muy simple. ¿Qué puedes hacer que sea ejecutable ya? Escoge una sola cosa. Dale tu 100. Y que sea pronto.
Referencias
- Alternar entre tareas produjo costos de tiempo que crecieron con la complejidad de las reglas. Rubinstein, Meyer y Evans, «Executive control of cognitive processes in task switching», Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance, 27(4), 763-797, 2001; PubMed 11518143.
- Scaling Up es un libro de Verne Harnish. Edición original: «Scaling Up: How a Few Companies Make It… and Why the Rest Don't», Gazelles, 2014. En español: «Scaling Up: cómo es que algunas compañías lo logran… y por qué las demás no», Gazelles, 2016.
- Josh Kaufman, «Tu propio MBA: lo que se aprende en un MBA por el precio de un libro», Conecta, 2018. Edición original: «The Personal MBA», 2010.