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¿Está vacía la vivienda nueva del Centro de Guadalajara? La cifra que circula dice más de lo que dijo su autor

El investigador que la calculó dijo «hasta 60 por ciento» y «podría encontrarse desocupada». Advirtió además que no puede obtener cifras precisas, porque no se entra a los nuevos condominios. Tres saltos después, el techo se había vuelto la cifra y la estimación un hecho. Se sigue el recorrido documento por documento, con las cinco preguntas que sirven para cualquier número que le muestren.

¿Está vacía la vivienda nueva del Centro de Guadalajara? La cifra que circula dice más de lo que dijo su autor

Estos días circuló una cifra sobre Guadalajara. Dice que el 60 por ciento de la vivienda nueva del Centro está deshabitada.

Es un número fuerte. Si usted tiene un departamento ahí, o piensa comprar uno, cambia la conversación.

Vale la pena seguirlo hasta su origen. No para desmentirlo: para leerlo bien.

Porque el número existe. Lo que se perdió en el camino son las tres palabras que decían cómo usarlo.

Lo que dijo quien lo calculó

La fuente original es la Gaceta de la Universidad de Guadalajara, del 27 de agosto de 2026. Recoge una rueda de prensa de la propia universidad.

Ahí habla el doctor Diego Nápoles Franco, del Departamento de Estudios Sociourbanos del CUCSH.

Su frase, textual, dice que «hasta 60 por ciento de la nueva vivienda construida en el Centro de Guadalajara podría encontrarse desocupada».

Y añade de dónde sale: es un cálculo derivado de sus trabajos de campo.

Hay una cuarta cosa que dijo, y es la que más falta hace. Advirtió que es difícil obtener cifras precisas por las restricciones para acceder a los nuevos condominios.

O sea: el propio autor declara el límite de su medición. No puede entrar a los edificios que quiere contar.

Por qué esas dos palabras no son adorno

Alguien podría decir que «hasta» y «podría» son matices de académico. Que el número, al final, es el número.

Conviene ver qué cambia en la práctica.

Con «hasta 60 por ciento», lo que usted sabe es que el fenómeno no pasa de ahí. El valor real puede ser cualquiera por debajo.

Sin esas palabras, usted sabe otra cosa: que seis de cada diez departamentos nuevos del Centro están vacíos.

Son dos escenarios distintos para tomar una decisión. Con el primero, usted pregunta más antes de moverse. Con el segundo, ya tiene una conclusión.

La diferencia no es de tono. Es de cuánta información cree tener.

Lo que llegó tres saltos después

El 30 de agosto, La Jornada publicó una nota sobre el mismo tema. Su primera línea dice que «el 60 por ciento de las viviendas nuevas ubicadas en el centro de Guadalajara se encuentran deshabitadas».

Después esa nota se compartió en Facebook, con ese mismo párrafo.

Compare las dos frases despacio. Es el mismo número y no dice lo mismo.

Las cuatro cosas que se cayeron

Conviene enumerarlas por separado, porque cada una se puede detectar sola.

La primera: el techo se convirtió en la cifra. «Hasta 60 por ciento» es un máximo. Admite que sea 40, o 25. «El 60 por ciento» no admite nada: es una medición.

La segunda: la estimación se convirtió en un hecho. «Podría encontrarse» describe lo que un investigador cree probable. «Se encuentran» describe lo que está pasando.

La tercera: el método desapareció. Trabajo de campo de un académico no es lo mismo que un censo ni que un registro administrativo. El lector ya no puede saber cuál de los tres está leyendo.

La cuarta: la advertencia del autor desapareció. Él dijo que no podía obtener cifras precisas. Esa frase no viajó.

Y hay un detalle que conviene decir, porque cambia quién responde de qué. El doctor Nápoles Franco no aparece en la nota de La Jornada. Los académicos citados ahí son otros.

El quinto defecto, y este se ve sin salir de la nota

Los cuatro anteriores se descubren comparando dos textos. El siguiente no hace falta.

El titular de esa nota afirma que se triplicó el número de torres de departamentos.

El cuerpo de la misma nota dice otra cosa. Dice que se han duplicado e incluso hasta triplicado los alquileres de las torres departamentales.

En la Gaceta se ve de quién salió. Fue la doctora Livier Escamilla Galindo, del CUAAD, y su frase habla de las rentas: que suban, se dupliquen, se tripliquen.

Nadie dijo que se triplicaran los edificios. Se triplicaron los precios.

Es un salto de una cosa a otra completamente distinta. Y se cae leyendo el mismo texto que lo afirma.

De aquí sale una comprobación barata, que usted puede hacer en treinta segundos. Lea el titular. Luego busque esa afirmación dentro del cuerpo. Si no está, o si está diciendo otra cosa, ya sabe cuál de los dos creerle.

La trampa de refutarlo con nuestro propio dato

Aquí hay que tener cuidado, y lo decimos porque casi caemos.

En este blog publicamos el 30 de agosto una pieza sobre viviendas deshabitadas en la zona metropolitana. Ahí, Guadalajara municipio aparece con 9.90 por ciento, según el Censo 2020. Es el lugar 124 de los 125 municipios de Jalisco.

Nueve punto nueve contra sesenta. La tentación es evidente: usar nuestro número para desmentir el otro.

Sería un error, y del mismo tipo que el que estamos describiendo.

Los dos números no miden lo mismo. El nuestro cuenta todo el parque de viviendas particulares de todo el municipio, en 2020. El otro estima solo la vivienda nueva, solo del Centro, en 2026.

Son dos poblaciones distintas, medidas con dos instrumentos distintos, en dos años distintos.

Un porcentaje sobre todo el municipio no puede refutar un porcentaje sobre un subconjunto reciente de una colonia. Puede convivir con él sin contradicción.

Que dos cifras suenen incompatibles no significa que lo sean. Primero hay que preguntar qué cuenta cada una.

Qué preguntarle a cualquier cifra antes de usarla

Este caso sirve porque está documentado paso a paso. Pero lo que se lleva usted no es el caso: son las preguntas.

¿Trae un «hasta» o un «podría»? Si la fuente original los trae y la versión que usted leyó no, alguien los quitó. Búsquelos.

¿Quién la calculó, y con qué? Un censo, un registro administrativo y un trabajo de campo dan números que se ven igual y valen distinto.

¿Sobre qué universo? Toda la ciudad no es el Centro. Todo el parque de vivienda no es la vivienda nueva. Y 2020 no es 2026.

¿El titular dice lo que dice el cuerpo? Esta es gratis y caza más de lo que parece.

¿Aparece el autor del dato? Si la nota trae la cifra pero no a quien la calculó, no hay a quién preguntarle por el método.

Y una advertencia si va a buscar la fuente usted mismo

Hay un documento que se le va a cruzar, y no es este.

La misma universidad publicó en octubre de 2024 un boletín sobre deshabitación de viviendas. Se parece en el tema y sale en las búsquedas.

Pero es otro trabajo, de otro investigador, y no contiene el 60 por ciento.

Lo decimos porque el error de citar el documento vecino es fácil de cometer. Dos textos del mismo emisor sobre el mismo asunto no son el mismo dato.

Cuando vaya a verificar una cifra, la comprobación mínima es que el documento que abrió contenga el número. Si no está ahí, no es la fuente, por mucho que el tema coincida.

Cómo se usa bien este 60 por ciento

No estamos diciendo que la cifra sea falsa. Estamos diciendo qué tipo de cifra es.

Es una estimación con techo, hecha en campo por un investigador que declaró sus propias limitaciones. Como tal, es perfectamente utilizable.

Sirve para decir que hay un fenómeno de vivienda nueva desocupada en el Centro, y que quien lo estudió lo considera grande.

No sirve para poner un número en un avalúo, ni en una proyección de rentas, ni en una decisión de compra. Para eso haría falta una medición que se pueda auditar.

La diferencia entre las dos cosas es exactamente lo que se perdió al quitar el «hasta».

Un límite honesto de esta pieza

Faltan tres cosas para que usted pueda juzgar el alcance de lo anterior.

La primera es que aquí no se afirma ninguna intención. Una cifra se comprime al pasar de un boletín a una nota y de una nota a una publicación. Este texto describe qué se perdió, no por qué.

La segunda es que se siguió un solo caso. No se midió con qué frecuencia ocurre esto, ni aquí ni en ninguna otra parte, y no se afirma nada al respecto.

La tercera es sobre el número mismo. No se verificó el 60 por ciento: no se puede, y el propio autor explica por qué. Lo que se verificó es qué dijo cada quien, y en qué orden.

Fuentes. Gaceta de la Universidad de Guadalajara, «Crecimiento vertical de la ciudad no necesariamente representa progreso». Publicada el 27 de agosto de 2026. Firma Laura Sepúlveda Velázquez. Leída íntegra. La Jornada, nota del 30 de agosto de 2026 sobre gentrificación en el centro de Guadalajara. Firma Juan Carlos G. Partida. Leída íntegra, junto con su publicación de Facebook del mismo día. El boletín de octubre de 2024 sobre deshabitación de viviendas, del mismo emisor, se revisó y se descarta. Es otro proyecto y no contiene la cifra. De este blog, «¿Por qué hay tantas casas vacías en la zona metropolitana de Guadalajara?», del 30 de agosto de 2026. De ahí sale el 9.90 por ciento de Guadalajara municipio, con su denominador declarado. Está calculado sobre el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI. Todo consultado el 4 de septiembre de 2026.